Un proyecto piloto dirigido a atender experiencias adversas durante la niñez y juventud reportó resultados positivos en el bienestar emocional, la comunicación y la participación de estudiantes de escuelas públicas de Puerto Rico.
Según los resultados presentados por el Instituto de Psicotraumatología de Puerto Rico (IPT-PR), el 82% de los estudiantes participantes reportó algún nivel de mejoría, mientras que el 80% aumentó su capacidad para identificar y expresar sus emociones y el 75% fortaleció sus destrezas de comunicación emocional.
El programa, denominado “Organizando mi Equipaje”, fue implementado durante el año académico 2025-2026 en la Escuela Elemental Ramón Marín Solá, en Guaynabo, y la Escuela Montessori República del Perú, en San Juan. La iniciativa fue gestionada por la Oficina para el Fortalecimiento Social, Comunitario y Bases de Fe del Senado y ejecutada por el IPT-PR.
Más de 40 estudiantes entre las edades de 8 y 18 años participaron directamente en el proyecto. Cada grupo recibió 12 sesiones que incorporaron estrategias cognitivo-conductuales, aprendizaje socioemocional, expresión artística, actividades recreativas y técnicas de relajación.
El informe también reveló una disminución de las conductas de aislamiento en el 70% de los participantes, mientras que el 72% logró identificar estrategias para manejar pensamientos negativos y el 65% utilizó las técnicas de relajación aprendidas durante las sesiones.
La iniciativa busca proporcionar espacios seguros de expresión y acompañamiento a estudiantes que han enfrentado situaciones como violencia, conflictos familiares, pérdidas significativas, pobreza, desplazamiento y acoso escolar, entre otras experiencias que pueden repercutir en su desarrollo emocional y académico.
El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, destacó que los resultados servirán para evaluar la continuidad y posible expansión del programa a otros planteles escolares.
Por su parte, el secretario del Departamento de Educación, Eliezer Ramos Parés, señaló que el bienestar emocional está estrechamente relacionado con el proceso de aprendizaje y que este tipo de iniciativas puede complementar el trabajo de maestros, trabajadores sociales y otros profesionales de las comunidades escolares.
Según se informó, ambas escuelas participantes solicitaron la continuación del programa. Además, el proyecto cuenta con un currículo adaptable y un protocolo para su implementación en otros planteles, mientras continúa el proceso de capacitación de facilitadores.

