Ante los cambios propuestos por el Negociado del Censo de Estados Unidos para el Censo 2030, la iniciativa PRCuenta hizo un llamado a los ciudadanos, municipios, empresas, investigadores, funcionarios electos y organizaciones comunitarias a participar en el proceso de comentarios públicos y solicitar una evaluación específica de las consecuencias que estas modificaciones podrían tener para Puerto Rico.
Según la iniciativa, las propuestas podrían alterar los criterios utilizados para contabilizar a los residentes, con posibles repercusiones en la distribución de fondos federales y en la disponibilidad de información necesaria para planificar servicios de salud, educación, vivienda, infraestructura y recuperación ante desastres.
“El censo afecta decisiones muy concretas: dónde hacen falta servicios, qué comunidades necesitan mayor inversión y cómo justificamos nuestras necesidades ante el Gobierno federal”, expresó Lorena Molina-Irizarry, exasesora sénior para Puerto Rico en el Negociado del Censo.
La propuesta, publicada el 10 de septiembre, contempla modificaciones en los criterios para determinar la residencia de una persona y, según PRCuenta, eliminaría preguntas sobre raza y etnicidad, incluida la identificación del origen puertorriqueño.
Advierten sobre dificultades para contabilizar a residentes
Entre las principales preocupaciones planteadas por PRCuenta figura el posible uso de registros contributivos como evidencia de residencia.
La organización señaló que numerosos residentes de Puerto Rico presentan sus planillas ante el Departamento de Hacienda y no están obligados a radicar declaraciones federales por ingresos provenientes de fuentes puertorriqueñas.
También destacó las particularidades de las direcciones postales en la isla, especialmente en comunidades rurales donde se utilizan apartados postales y sistemas de dirección que no siempre coinciden con la ubicación física de las viviendas.
Otra preocupación es la movilidad entre Puerto Rico y los estados, particularmente en el caso de estudiantes, pacientes, cuidadores y familias que distribuyen su tiempo entre distintas jurisdicciones.
La licenciada Ataveyra Medina Hernández, codirectora ejecutiva de Espacios Abiertos, advirtió que cualquier modificación que afecte el conteo poblacional podría repercutir en los servicios esenciales financiados mediante asignaciones federales.
Preocupación por la información demográfica
PRCuenta también expresó inquietud por la posible eliminación de preguntas que permiten identificar a la población de origen puertorriqueño, tanto en la isla como en Estados Unidos.
El economista José Caraballo Cueto sostuvo que depender de determinados registros administrativos podría dificultar la identificación de personas vinculadas a la economía informal.
Por su parte, Rosanna Torres, presidenta del Centro para una Nueva Economía, destacó la importancia de contar con estadísticas confiables para orientar las decisiones sobre inversión pública y planificación económica.
Exhortan a presentar comentarios antes del 2 de noviembre
La iniciativa solicitó al Negociado del Censo que explique cómo aplicaría los cambios en Puerto Rico, evalúe la calidad de los registros administrativos disponibles y preserve mecanismos de verificación que permitan identificar adecuadamente a las comunidades.
Asimismo, reclamó oportunidades de participación pública en español.
Las personas y organizaciones interesadas podrán presentar sus comentarios hasta el 2 de noviembre de 2026, mediante el portal www.regulations.gov, utilizando el expediente USBC-2026-0628.
PRCuenta recomienda incluir ejemplos concretos de cómo los datos censales se utilizan para tomar decisiones en municipios, comunidades y distintos sectores económicos.
La iniciativa también ofrece una plantilla de comentarios en prcuenta.com.

