Para un manatí rescatado, regresar al mar requiere un proceso de recuperación que depende de cuidado especializado, alimentación y atención veterinaria. Por más de 15 años, la Fundación Alma de Bahía ha acompañado al Centro de Conservación de Manatíes del Caribe en esta labor. Como parte de esa colaboración sostenida, la Fundación nuevamente otorgó un donativo para fortalecer el rescate, cuidado y rehabilitación que lleva a cabo el Centro e invitó a organizaciones y personas a contribuir a la continuidad de su trabajo.
“Conocer de cerca el trabajo del Centro nos deja claro que esta labor no puede detenerse. Por eso, hacemos un llamado a todas las organizaciones y personas a aportar al Centro de Conservación de Manatíes del Caribe para que pueda continuar con su importante labor. Cada aportación contribuye al cuidado y la rehabilitación de los manatíes rescatados, dándoles una oportunidad de regresar al mar. Desde Alma de Bahía, reafirmamos el compromiso que hemos sostenido por más de 15 años e invitamos a todos a sumarse”, expresó Rolando Padua, presidente de la Fundación Alma de Bahía y Co-CEO de Paulson Puerto Rico.
El donativo apoyará la continuidad del proceso de rehabilitación de Taikú y Dákiti, dos manatíes bajo el cuidado del Centro, y ayudará a atender sus necesidades de salud y desarrollo con miras a su liberación, proyectada para enero de 2027. Los recursos se destinarán a alimentos y suplementos especializados, medicamentos y suministros médicos, mantenimiento de tanques y sistemas de filtración de agua, además de equipo de rescate y monitoreo necesario durante su recuperación y liberación.

Detrás de ese proceso hay un equipo que atiende sus necesidades diariamente y acompaña cada etapa de su recuperación. Para los manatíes huérfanos o heridos, esa atención representa una oportunidad de recuperar su salud y desarrollar las condiciones necesarias para regresar a su hábitat natural.
El manatí caribeño enfrenta peligro de extinción y múltiples amenazas para su supervivencia, entre ellas las colisiones con embarcaciones, la pérdida y degradación de su hábitat, la disminución de yerbas marinas y la contaminación. Su protección requiere atención especializada para los ejemplares rescatados, así como esfuerzos continuos de investigación, monitoreo, educación y conservación.
A lo largo de esta alianza, ambas organizaciones han colaborado de distintas maneras. Además del respaldo económico, voluntarios de Alma de Bahía han participado directamente en el cuidado de manatíes y otras especies, así como en el monitoreo de individuos liberados y en apoyo a rescates en el área norte de Puerto Rico. El Centro, a su vez, se ha convertido en un aliado clave de la Fundación en iniciativas de monitoreo, evaluación, atención y rehabilitación de vida silvestre.
“Proteger nuestra biodiversidad requiere constancia y, sobre todo, colaboración. La relación con el Centro nos ha permitido contribuir de manera directa, aprender de su extraordinario equipo y apoyar una labor especializada con un impacto concreto en la conservación de nuestras especies. Los resultados del Centro durante más de 15 años, así como la rehabilitación de Taikú y Dákiti, son ejemplos concretos de lo que puede lograrse cuando distintas organizaciones trabajan con un propósito común”, expresó Marcela Cañón, directora ejecutiva de la Fundación Alma de Bahía.
El Centro de Conservación de Manatíes del Caribe realiza labores de rescate y respuesta a varamientos, rehabilitación, cuidado veterinario, investigación y educación. Su trabajo es particularmente importante para atender manatíes huérfanos, heridos o en condiciones que requieren intervención y rehabilitación antes de que puedan regresar a su hábitat natural.
“Contar con aliados como la Fundación Alma de Bahía fortalece nuestra capacidad para brindar a cada manatí el cuidado especializado que necesita durante su rehabilitación. Una colaboración sostenida como esta es fundamental para continuar protegiendo al manatí caribeño y contribuir a su conservación en nuestra región. El apoyo al programa de rehabilitación, especialmente a Taikú y Dákiti, aporta recursos esenciales durante esta etapa y nos acerca a la meta que todos compartimos: verlos regresar saludables a su hábitat natural”, expresó el Dr. Antonio Mignucci, director del Centro de Conservación de Manatíes del Caribe.
Para Alma de Bahía, su alianza con el Centro refleja una visión de conservación a largo plazo que integra conocimiento científico, recursos, voluntariado y participación comunitaria. La Fundación continuará respaldando iniciativas dirigidas a proteger las especies y los ecosistemas de Puerto Rico.


