Profesionales de las Relaciones Públicas reclamaron hoy al Senado de Puerto Rico la celebración de vistas públicas sobre el Proyecto del Senado 275, antes de que continúe su consideración legislativa, y solicitaron que la medida no sea bajada por descargue sin que la profesión tenga la oportunidad de presentar formalmente sus argumentos y recomendaciones.
El reclamo se realizó este mediodía durante una conferencia de prensa celebrada en el marco de Brújula 2026, la Convención de la Asociación de Relacionistas Profesionales de Puerto Rico (ARPR), en momentos en que profesionales del sector continúan expresando preocupación por las disposiciones del P. del S. 275 que proponen derogar la Ley 204 de 2008, legislación que estableció la regulación de la práctica de las Relaciones Públicas en Puerto Rico.
La pasada presidenta de la ARPR, Muriel Lázaro, quien ha encabezado los esfuerzos de oposición a la desregulación y las gestiones para presentar enmiendas al proyecto, sostuvo que una decisión de esta magnitud requiere un proceso legislativo abierto en el que puedan comparecer los distintos sectores que conocen y ejercen la profesión.
“Nuestra petición es muy concreta: queremos vistas públicas. Estamos solicitando la oportunidad de presentar nuestros argumentos, nuestra experiencia y las alternativas que hemos propuesto antes de que se tome una decisión que transformaría la manera en que se ejerce nuestra profesión en Puerto Rico. Una medida de esta importancia no debe aprobarse por descargue sin escuchar a quienes pueden aportar conocimiento y evidencia al proceso”, expresó Lázaro.
La solicitud busca que sean escuchados representantes de la Asociación de Relacionistas Profesionales de Puerto Rico, la academia, profesionales independientes, consultores, agencias y firmas de Relaciones Públicas, así como relacionistas que ejercen en empresas privadas, agencias gubernamentales, municipios, organizaciones sin fines de lucro y otros sectores económicos del país.
Los relacionistas sostienen que la discusión no debe limitarse a la existencia de una licencia, sino considerar el valor de los estándares de preparación académica, educación continua, ética, competencia profesional y responsabilidad que acompañan actualmente la práctica.
Las Relaciones Públicas comprenden funciones que incluyen investigación y planificación estratégica, asesoramiento a la alta gerencia, manejo y prevención de crisis, reputación institucional, análisis de públicos, asuntos públicos, comunicación organizacional y manejo de información que puede tener impacto sobre empresas, comunidades, instituciones y ciudadanos.
“Estamos hablando de una profesión que trabaja todos los días con reputación, información y confianza. En una época marcada por la inteligencia artificial, la desinformación, los contenidos manipulados y crisis que pueden desarrollarse en cuestión de minutos, resulta indispensable preguntarnos cuáles deben ser los estándares para quienes tienen esa responsabilidad”, señaló Lázaro.
Solicitan excluir a los relacionistas del P. del S. 275
Como parte de las gestiones realizadas durante los pasados meses, representantes de la profesión han propuesto enmiendas dirigidas específicamente a excluir la derogación de la Ley 204 de 2008 del P. del S. 275, permitiendo que las demás disposiciones de la reforma de licencias ocupacionales puedan continuar su trámite legislativo.
La propuesta presentada contempla eliminar del proyecto las disposiciones que derogan la Ley 204 y aquellas que disponen la eliminación de la certificación obligatoria y de la Junta Reglamentadora de Relacionistas.
Para Lázaro, la existencia de alternativas refuerza la necesidad de realizar vistas públicas.
“No estamos planteando que las leyes no puedan revisarse o modernizarse. Todo marco regulatorio puede evaluarse y mejorarse. Lo que estamos planteando es que modernizar no debe ser sinónimo de desregular y que existen alternativas que el Senado tiene la oportunidad de evaluar. Queremos presentar esas alternativas y explicar por qué entendemos que mantener estándares profesionales beneficia no solamente al relacionista, sino también a las empresas, al gobierno y a los ciudadanos que reciben nuestros servicios”, afirmó.
La profesión ha señalado además que la regulación no ha impedido su evolución ni su inserción en nuevos modelos de comunicación. Por el contrario, el relacionista contemporáneo trabaja en escenarios cada vez más especializados que incorporan comunicación digital, análisis de datos, inteligencia artificial, manejo de riesgo reputacional, medición, asuntos públicos y nuevas tecnologías.
“Nuestra profesión merece ser escuchada”
Durante la conferencia de prensa, los relacionistas reiteraron su llamado a las Comisiones de Gobierno y de Trabajo y Relaciones Laborales del Senado de Puerto Rico para que se abra un espacio formal de discusión.
La petición forma parte de los esfuerzos que profesionales de diferentes áreas han comenzado a realizar mediante cartas, expresiones públicas, artículos, videos y comunicaciones dirigidas a miembros de la Asamblea Legislativa.
La iniciativa coincide además con la celebración de octubre como Mes del Relacionista y con Brújula 2026, encuentro que reúne a profesionales de distintas áreas de la comunicación para discutir tendencias, transformación y futuro de la profesión.
“Este es precisamente el momento para dialogar. No estamos solicitando privilegios; estamos solicitando participación en un proceso que incide directamente sobre nuestra práctica profesional. Nuestra profesión merece ser escuchada antes de que se tome una decisión definitiva”, concluyó Lázaro