Ante las situaciones experimentadas con en el servicio de agua, que han afectado a diversos municipios y que impactará a un total de siete pueblos, cuando entre el vigor -este viernes- el plan de interrupciones programadas, el Departamento de la Familia reafirmó que mantiene activos sus protocolos de respuesta para proteger a los adultos mayores que residen en hogares de cuidado prolongado, égidas y comunidades alrededor de Puerto Rico.
La secretaria del Departamento de la Familia, Suzanne Roig Fuertes, explicó que la prioridad es garantizar la continuidad de los servicios y la seguridad de esta población vulnerable mediante acciones coordinadas con los municipios, agencias estatales y organizaciones comunitarias.
“La protección de nuestros adultos mayores no se detiene durante una emergencia. Nuestro equipo está preparado para responder, orientar y canalizar los recursos necesarios para que ningún adulto mayor quede desprovisto de un servicio tan esencial como el agua potable. Hemos estado presentes en cada emergencia anterior y continuaremos haciéndolo siempre que sea necesario”, expresó la secretaria Roig Fuertes.
Como parte de los requisitos de licenciamiento del Departamento de la Familia, todos los hogares de cuidado prolongado licenciados deben contar con una cisterna o sistema de almacenamiento de agua en condiciones adecuadas, de manera que puedan mantener la continuidad de sus operaciones durante interrupciones en el servicio. Además, se orienta a los operadores para que mantengan reservas suficientes de agua potable, activen sus planes de emergencia, informen cualquier incidente y mantengan comunicación constante con el Departamento.
Los hogares que enfrenten cualquier situación relacionada con la falta de agua o que requieran apoyo pueden comunicarse inmediatamente con la oficina regional para recibir orientación y coordinar la asistencia necesaria.
En el caso de las égidas, aunque estas no son establecimientos licenciados por el Departamento de la Familia, la agencia mantiene coordinación con los administradores, municipios y otras entidades para identificar necesidades y facilitar apoyo cuando las circunstancias lo requieren.
De igual forma, el Departamento hizo un llamado a los adultos mayores que viven en sus comunidades, así como a sus familiares, vecinos y cuidadores, para que notifiquen cualquier necesidad relacionada con la falta de agua. Una vez recibido el referido, el Departamento coordina con el municipio correspondiente y las agencias aliadas la entrega de agua potable, suministros u otra asistencia que resulte necesaria, según cada caso.
Durante emergencias previas provocadas por interrupciones en el servicio de agua, el Departamento de la Familia ha coordinado múltiples entregas de agua potable y suministros esenciales en comunidades y hogares de cuidado prolongado, trabajando junto a municipios y otras agencias para atender de forma ágil las necesidades de los adultos mayores.
Como parte de las medidas de preparación, el Departamento recomienda a los operadores de hogares verificar periódicamente el funcionamiento de sus cisternas, mantener entre tres y cinco días de reserva de agua, conservar el agua exclusivamente para consumo, medicamentos e higiene esencial, capacitar a su personal sobre los planes de emergencia y reportar de inmediato cualquier situación que pueda comprometer el bienestar de los residentes.
El Departamento de la Familia reiteró que continuará monitoreando la situación y movilizando los recursos necesarios para garantizar la protección y el bienestar de los adultos mayores en toda la Isla.
