Ante el auge de las plataformas digitales, en especial las redes sociales cada vez se prolifera el uso de estas como herramienta para comunicar. Es común ver cómo los gobiernos municipales, alcaldes, funcionarios de gobierno y otros comparten información a través de sus redes sociales y en ocasiones estas se convierten en la fuente principal de la información. Aunque como relacionista reconozco el alcance y los beneficios de las redes sociales y plataformas digitales para comunicar, soy fiel creyente que una publicación en un medio de comunicación reconocido tiene mayor validez y credibilidad ante la ciudadanía.
En un mundo dominado por la inteligencia artificial gran parte de los contenidos compartidos en las plataformas digitales se caracterizan por brindar información similar. Esto representa un problema para las marcas, entiéndase el alcalde, funcionario de gobierno, entre otros, ya que los aleja de la originalidad y de ese aspecto único que debe caracterizar su mensaje. A esto se suma que la publicación en una red social como Facebook, Instagram, X y YouTube es controlada únicamente por el dueño del perfil. ¿Qué significa esto? Que nadie filtra esa información. En buen español se traduce en: el papel aguanta lo que le escriban.
Por nada pretendo acusar a nadie de compartir información falsa o incorrecta en sus respectivas plataformas. Lo que busco es precisar cómo la publicación de una noticia en un medio de comunicación reconocido, serio y confiable, garantiza mayor veracidad. Garantiza además la validez e importancia de la información publicada. Los medios de comunicación tienen los recursos necesarios para filtrar, validar y confirmar la información que reciben antes de publicarla. Esto añade valor a la información que se comparte mientras fortalece la confianza de la ciudadanía.
Una publicación en las redes sociales se convierte en solo eso, en una publicación de miles que a diario se publican. Sin embargo, cuando la información se envía a los medios por lo general va acompañada de una estrategia de comunicación. Una estrategia que tiene definido a qué público se dirige, qué necesidad atiende y qué servicio ofrece. Más aún, el proveer información a los medios previo a publicarlo en una red social preserva el elemento noticioso.
Hoy más que nunca, cuando los contenidos se generan con inteligencia artificial, cuando las redes sociales están plagadas de información sin validar, que su información se publique en un medio de comunicación denota veracidad y transparencia. Además de fortalecer la credibilidad de quien comunica también protege el derecho de los ciudadanos en recibir información confiable y corroborada. La inmediatez por publicar algo jamás sustituirá la responsabilidad periodística.
Es responsabilidad tanto de los relacionistas como de los periodistas fortalecer los lazos de comunicación para defender la información que se comparte. Además, nos toca recordar que las redes sociales jamás reemplazarán el rigor, criterio, credibilidad y fiscalización seria que ejerce el medio de comunicación. Reitero que apostar por los medios de comunicación tradicionales es la mejor herramienta para validar y dar credibilidad a la información compartida.

