Cada historia tiene dos lados, como el refrán, y eso es precisamente lo que ha sucedido con un video anónimo que recorrió las redes sociales sobre el alegado maltrato a un perrito conocido por algunos como ‘Chino’, que en ocasiones recorre el centro urbano de Cayey. Lo cierto es que ese can es una de las mascotas informales de los empleados de la Oficina de Obras Públicas del Municipio de Cayey, tal como lo atestigua Edwin Darel Isona López, director de dicha dependencia.
“Aquí estamos bien asombrados con toda esa historia falsa que han montado sobre eso, y hay que decir la verdad. Fue en septiembre de 2022, en víspera del huracán Fiona, cuando una brigada del Departamento de Obras Públicas del Municipio de Cayey, en una campaña de recogido de escombros, encuentran tres cachorritos en la zona de Guavate. Uno de los compañeros decide adoptar uno para su hogar, y en eso llega la tormenta, así que no hubo tiempo de ubicar los otros dos, de manera que los acogimos aquí. Les llamamos ‘Ope’ y ‘Opi’, caminan por toda la zona, pero se les alimenta y acoge aquí en Obras Públicas”, señaló Isona.
Por su parte, Elsa Santos, quien labora en el lugar, aseguró que ambas mascotas están vacunadas como producto de un evento en el parque pasivo de la Urbanización Aponte de Cayey. “Estos dos perritos son de aquí, y son bien atendidos. Te digo más, cuando la despedida de año de 2025, seguramente por los petardos y eso, se escaparon realizamos gestiones para buscarlos. Gracias una rescatista, de nombre Gladys, los encontró por las inmediaciones de la Escuela Ana J. Candela, por el desvío de Cidra, cerca de un negocio llamado Crazy Horse. Lo recuerdo perfectamente. Ese cuento de que aquí en Cayey se ordena llevarse los perros fuera del centro urbano no es cierto”.
Para los servidores municipales, la ciudadanía tiene que hacerse responsable de sus mascotas. “Ningún animalito en la calle llegó solo, alguien lo abandonó de manera irresponsable, y luego todo el mundo quiere señalar al municipio o al gobierno central. Es lo más comodo. Abandonar a un animal en la calle es un delito grave tipificado por la ley en Puerto Rico”, señaló Isona. “Quien vea este tipo de situaciones, lo honesto es reportar el caso a la Policía de Puerto Rico o las oficinas de manejo de emergencias de los municipios”, añadió Santos.
“Hacer ese tipo de alegaciones, quizá monetiza en las redes sociales, pero no resuelve nada”. Ambos servidores públicos reconocieron públicamente a todos los rescatistas y grupos sin fines de lucro que se dedican a la protección animal. “Esos son los que merecen nuestra felicitación, porque hacen el trabajo de manera responsable y en silencio. Merecen sobre todo, nuestro apoyo”, finalizó Santos.

