Con el firme propósito de transformar sus instalaciones en centros formativos para la inclusión sociolaboral, la Administración de Familias y Niños (ADFAN) y la Administración de Rehabilitación Vocacional (ARV) formalizaron un Compromiso Cooperativo estratégico encaminado a integrar a estudiantes con impedimentos cualificados en escenarios reales de trabajo. Mediante este esfuerzo interagencial, la ADFAN asumirá un rol protagónico al abrir las puertas de sus centros alrededor de la isla, convirtiendo sus propias dependencias en los talleres prácticos donde los participantes desarrollarán sus Experiencias de Aprendizaje Basadas en Trabajo (EABT).
La histórica alianza, que forma parte de la política pública de la gobernadora, Jenniffer González Colón y firmada por la administradora de la ADFAN, Wilma I. Ortiz Rivera y la administradora de la ARV, la Dra. Rosa H. Lugo Cabán, viabilizará de forma inmediata que jóvenes entre las edades de 14 y 21 años participen activamente de entornos de trabajo reales, competitivos e integrados en las distintas oficinas regionales de la ADFAN. Esta iniciativa cooperativa se encuentra regulada en estricto cumplimiento con los mandatos de la legislación federal bajo la Ley de Innovación y Oportunidades en la Fuerza Laboral (WIOA, por sus siglas en inglés).
Al respecto, la administradora de la ADFAN, Wilma I. Ortiz Rivera, destacó la trascendencia de transformar la agencia en el centro operativo y escenario real para el desarrollo laboral de esta población, «este compromiso cooperativo marca un hito en la protección y capacitación de nuestros jóvenes más vulnerables. Al abrir las puertas de ADFAN a estas Experiencias de Aprendizaje Basadas en Trabajo, no solo cumplimos con un deber ministerial de bienestar, sino que sembramos las destrezas funcionales y de vida independiente indispensables para que nuestros jóvenes con impedimentos se conviertan en adultos productivos y autosuficientes en el mercado formal”.
Bajo las estipulaciones plasmadas en el acuerdo, los participantes seleccionados se desempeñarán directamente en roles esenciales como Ayudantes de Oficina y Empleados de Mantenimiento dentro de la infraestructura institucional de la ADFAN, además de otras plazas ocupacionales que ambas agencias identifiquen y acuerden posteriormente. El proyecto formativo de preempleo contempla una duración máxima de hasta 120 horas de capacitación práctica por estudiante acumuladas durante el periodo estipulado.
Para resguardar debidamente los derechos socioeconómicos de esta población participante, la ARV asumirá de manera total la responsabilidad del pago del salario o estipendio económico de los estudiantes. Dicha compensación se computará formalmente a base de las horas de participación certificadas mediante hojas de asistencia y en ningún concepto será menor al salario mínimo federal vigente. De igual manera, la ARV mantendrá vigente un Seguro de Responsabilidad Pública con un endoso a favor de la ADFAN para cubrir cualquier eventualidad durante la jornada laboral acordada.
Asimismo, Ortiz Rivera enfatizó además el rigor de supervisión, la seguridad institucional y el fiel cumplimiento ético con el que se ejecutará el Proyecto. “En la ADFAN tenemos el compromiso inquebrantable de velar por que estos procesos formativos sean transparentes, seguros y completamente libres de discrimen. Nuestros equipos supervisarán de forma exhaustiva las tareas, certificando el cumplimiento de las normativas de seguridad, hostigamiento sexual y ética pública. Queremos que cada estudiante experimente lo que es un empleo integrado y competitivo, devengando una compensación justa que dignifique sus capacidades”.
“Esta iniciativa demuestra que cuando las agencias del gobierno, municipios, la empresa privada y las organizaciones unen esfuerzos en beneficio de nuestra población con diversidad funcional se fomenta su inclusión. La firma de este acuerdo de colaboración entre la ARV y ADFAN representa un paso firme para que nuestros jóvenes estudiantes con diversidad funcional desarrollen y refuercen destrezas prelaborales esenciales para una transición exitosa a la vida adulta y su posterior integración al mundo del trabajo. Agradecemos a la administradora de ADFAN, Wilma Ortiz y su equipo de trabajo por su compromiso al unirse a este esfuerzo de colaboración interagencial. Ello demuestra que la inclusión más allá de un discurso ha de ser una práctica”, expresó la doctora Rosa H. Lugo Cabán, administradora de la ARV.
El marco formal de elegibilidad de este esfuerzo interagencial requiere que los jóvenes demuestren una matrícula vigente si se encuentran cursando estudios postsecundarios y posean entre 14 y 21 años cumplidos durante la experiencia. Además, deben estar certificados bajo el programa de Educación Especial del Departamento de Educación, recibir servicios al amparo de la Sección 504 de la Ley de Rehabilitación, o cumplir cabalmente con la definición legal de persona con impedimento para los propósitos de los servicios de la ARV.
Este Compromiso Cooperativo mantendrá una vigencia continua que se extenderá formalmente hasta el 31 de diciembre de 2028, lo que asegura una ventana sólida de planificación interagencial, captación de participantes y ejecución continuada para potenciar el desarrollo integral y la autonomía del capital humano con diversidad funcional en todo Puerto Rico.

