En una demostración genuina de compromiso y amor, el Comité de Familias de la Escuela Ramón Power y Giralt de Las Piedras celebró el Día del Amor y la Amistad con una actividad especial titulada “Un Detalle de Amor”, bajo el mensaje claro y contundente: “Aquí están los padres.”
La iniciativa permitió que padres y madres, encargados y abuelitos, compartieran dentro del plantel escolar junto a sus hijos, sorprendiéndolos con una serenata, obsequios y momentos de cercanía que transformaron la jornada en una experiencia inolvidable. Más allá de la celebración, la actividad respondió a una pregunta: «…y los padres, ¿Dónde están? Interrogante social frecuente sobre la ausencia familiar en la educación; pues quedó demostrado que en la Esc. Ramón Power los padres están activos, involucrados y comprometidos con el bienestar emocional y académico de sus hijos.
El Comité de Familias reafirmó con este evento su misión de servir como puente entre el hogar y la escuela. La jornada estuvo marcada por abrazos, sonrisas, lágrimas de alegría y un ambiente de unidad que fortaleció los lazos entre estudiantes, familias, docentes y administración.
Nicole Reyes, presidenta del Comité de Padres, destacó: “La actividad superó nuestras expectativas y se convirtió en un espacio lleno de amor, gratitud y emoción. Fue una muestra clara de que cuando trabajamos unidos, podemos crear experiencias significativas para nuestros hijos. Agradecemos profundamente el compromiso de cada integrante del Comité y el liderazgo de nuestra directora, Yadira Torres, quien respaldó esta iniciativa desde el primer momento.”
La Escuela Ramón Power y Giralt continúa apostando a la integración familiar como pilar esencial del proceso educativo, convencida de que el acompañamiento de los padres impacta positivamente el desarrollo integral de cada estudiante. “Un Detalle de Amor” dejó un mensaje poderoso: la educación no es solo responsabilidad de la escuela, sino un esfuerzo compartido. Cuando los padres se hacen presentes, no sólo celebran una fecha especial; construyen seguridad, confianza y recuerdos que marcan vidas. Porque donde hay amor, hay dirección… y donde hay padres comprometidos, hay esperanza para el futuro.


