Una de las responsabilidades que acomete la Oficina del Procurador del Veterano con mayor entusiasmo, es ayudar a los exmilitares con cualquier trámite relacionado con sus beneficios federales o asistencia médica en el Hospital de Veteranos, trámites que son libre de costo.
Al inicio de un nuevo año, el procurador Agustín Montañez Allman, instó a la comunidad veterana a examinar los posibles cambios en las cuantías de sus pensiones, compensaciones y servicios médicos ofrecidos por el Departamento de Asuntos del Veterano (DAV, por sus siglas en inglés), así como cualquier duda que se les presente sobre sus derechos, bajo leyes estatales y federales.
“Nuestra procuraduría siempre está disponible para recibir las inquietudes de los veteranos, sus familiares o cuidadores, así como servir de enlace para la cumplimentación de cualquier reclamo ante el DVA”, señaló el exfiscal.
Generalmente, explicó Montañez Allman, los beneficios de un exmilitar dependerán, en la mayoría de los casos, del tiempo y tipo de servicio que le aplique a dicha persona.
Sin embargo, relató el licenciado Montañez Allman que, hay dos de los beneficios más utilizados, como lo son, las pensiones para veteranos y sus familias y la compensación por incapacidad.
La Pensión de Veteranos, es un beneficio monetario libre de impuestos para veteranos en tiempos de guerra con bajos recursos, que tengan 65 años o más, o estén incapacitados de forma total y permanente, sin necesidad de que la discapacidad sea relacionada con el servicio.
El otro es la Pensión de Sobrevivientes, que es pagada a cónyuges sobrevivientes o hijos solteros de un veterano fallecido en tiempo de guerra, si cumplen ciertos límites de ingresos.
De otra parte, la compensación por Discapacidad, es otro de los beneficios del DVA. Son pagos mensuales para veteranos con enfermedades o lesiones
adquiridas o agravadas durante el servicio activo, con montos que oscilan según la gravedad (0-100%).
De hecho, cabe señalar que conforme a cifras del DVA, no todos los veteranos o veteranas residentes en Puerto Rico, reciben ingresos por concepto de compensación o pensión de parte de dicha agencia federal.
Habiendo veteranos residentes en la Isla que no reciben estos ingresos, es evidente que pudieran cualificar para presentar reclamaciones de compensación o pensión.
“Nuestra oficina puede analizar cada reclamo y ver cuáles aspectos califican para beneficios federales. Nuestro interés es maximizar que la comunidad veterana, pueda acceder a la mejor información y no dé por descartado su derecho a compensación o servicios inherentes que provea el gobierno federal”, apuntó.
Apuntó igualmente que en todas estas y otras múltiples gestiones que pueden ser necesarias para el curso normal de la vida de aquellos que sirvieron con honor a la Nación y Puerto Rico, su oficina es un aliado efectivo para tramitarlas de manera correcta y en beneficio del interés del veterano.
“Es una gestión libre de costo que realizamos mediante visita personal a nuestra oficina o llamada telefónica”, siguió diciendo el también veterano condecorado de la Guerra del Golfo.
Los veteranos pueden acudir a la Procuraduría ubicada en el piso 10 del edificio Mercantil Plaza en Hato Rey. El horario es de lunes a viernes, de 7:30 am a 4:00 pm, donde podrá discutir su caso con un oficial de la oficina. El funcionario levantará un planteamiento y le ayudará a tramitar cualquier beneficio, cambios en los mismos, acceso a nuevos ofrecimientos o proveer información veraz y actualizada, sobre cómo proceder con sus reclamos.
El número telefónico de la oficina es el (787)758-5760. El Procurador también ofreció el número de su celular privado para ayudar al veterano en cualquier necesidad, a través del (787)410-0984.
“Incluso, si el veterano no domina el inglés, tiene resquemor en el uso de la tecnología o se le hace retante cumplimentar un formulario en línea de manera correcta, el personal de la Oficina del Procurador del Veterano le acompañará en cada paso, procurando la protección de sus derechos”, agregó diciendo el procurador Agustín Montañez Allman.


