La jueza Cristina Córdova Ponce, del Tribunal de Aibonito, encontró, en la tarde de hoy, causa para juicio contra Anthonieska Avilés, imputada de dar muerte a la joven Gabriela Nicole Pratts, de 16 años, en hechos ocurridos el 11 de agosto de 2025, en el desvío Roberto Colón, en el pueblo de Aibonito, informó la secretaria de Justicia, Lourdes L. Gómez Torres.
La próxima vista de lectura de sentencia fue señalada para el 6 de marzo de 2026.
La determinación de causa para juicio se tomó tras la jueza concluir la vista preliminar en el día de hoy, que se extendió por tres días, en el Centro Judicial de Aibonito y en la cual el Ministerio Público, representado por los fiscales Orlando Velázquez y Silda Rubio, presentó un total de 3 testigos, incluyendo testigos presenciales, y el patólogo del Instituto de Ciencias Forenses, el doctor Javier Serrano.
“Desde el primer día, en el Departamento de Justicia asumimos la responsabilidad de investigar y procesar estos hechos con sensibilidad, transparencia y un firme compromiso con la verdad. Lo hacemos pensando en Gabriela Nicole Pratts, en su madre y en todos sus seres queridos, que merecen respuestas y justicia. Gracias al trabajo serio y responsable de nuestros fiscales, presentamos prueba robusta y suficiente que permitió al Tribunal encontrar causa para juicio contra la imputada, por hechos cometidos en común y mutuo acuerdo con su madre. Seguiremos adelante con determinación y humanidad, porque nuestra misión es clara: procurar justicia con integridad y esperanza para la víctima y su familia. Estamos preparados para prevalecer en el juicio y cumplir con nuestro deber ministerial”, afirmó la secretaria Gómez Torres.
El pasado 19 de agosto de 2025, el Departamento de Justicia presentó contra Avilés un total de 2 cargos por el delito de asesinato en primer grado y violación a la Ley de Armas, por portación y uso de un arma blanca. El Ministerio Público presentó también cargos contra la madre de Avilés, Elvia Cabrera, en relación a la muerte de la joven. A estas se les impuso una fianza global de $1 millón de dólares, respectivamente, las cuales no pudieron prestar, por lo que permanecen ingresadas en la cárcel. Ambas enfrentan cargos por cometer el delito en común y mutuo acuerdo.

