Anuncios La Voz Digital PR Anuncios La Voz Digital PR Anuncios La Voz Digital PR
Voz Oeste
Tu Voz
100 x 35
Gobierno
Seguridad
Comunidad
Salud
Entretenimiento
Deportes

Cuando régimen es insulto y no concepto

Redacción by Redacción
febrero 1, 2026
in Tu Voz
0
La Regulación de las Emociones: Un pilar fundamental para una conducta saludable

En el vocabulario de cierta prensa rápida, estridente y convenientemente alineada con intereses económicos, la palabra “régimen” no describe: condena. No analiza: demoniza. No explica estructuras de poder: las caricaturiza. Decir “régimen” se ha convertido en un atajo discursivo para invalidar cualquier organización política que no responda al libreto liberal capitalista que esa misma prensa defiende como natural, inevitable y curiosamente incuestionable.

Desde una lectura dialéctica, esto no es casual. El lenguaje no es neutro, es un campo de disputa. Nombrar es ejercer poder. En esa tensión entre lo que se nombra y lo que se silencia, “régimen” funciona como un significante cargado de afecto negativo, diseñado para clausurar el pensamiento crítico antes de que este siquiera comience. No se trata de argumentar contra un modelo político, sino de producir una reacción emocional inmediata que sustituya el análisis por rechazo automático.

Así, “régimen” deja de ser un concepto político y se transforma en un dispositivo simbólico. Se lanza contra gobiernos, sistemas o modelos sociales que se apartan de la ortodoxia del mercado, aun cuando esos modelos puedan sostener paradójicamente formas de participación comunitaria, legitimidad social o cohesión colectiva más profundas que muchas democracias formales vaciadas por el poder corporativo. La operación es simple y eficaz: si algo es “régimen”, entonces no merece ser comprendido; solo combatido.

Aquí entra en juego la psicología de la sugestión. Repetido de forma insistente en titulares, editoriales y análisis supuestamente “objetivos”, el término actúa como un estímulo condicionado. No apela a la razón, sino a la emoción: miedo, desconfianza, rechazo. El lector no necesita datos ni contexto; la palabra ya viene cargada de significado previo. Como señalaba Gustave Le Bon, las afirmaciones repetidas acaban imponiéndose al espíritu sin necesidad de prueba. La prensa amarilla entiende bien este mecanismo y lo explota con precisión quirúrgica.

Pero fuera del sensacionalismo mediático, “régimen” tiene otro significado. Uno más incómodo, más honesto. Desde una óptica no capitalista, un régimen es el conjunto de relaciones sociales, normas, prácticas políticas y valores culturales mediante los cuales una sociedad organiza el poder y regula la vida en común. No gira necesariamente alrededor del mercado, ni de la acumulación privada, ni de la rentabilidad. Gira o debería girar alrededor de la reproducción de la vida, la justicia social y el bienestar colectivo.

Esta diferencia no es menor. Mientras el capitalismo liberal se presenta como “democracia” incluso cuando concentra riqueza, precariza vidas y captura Estados, todo proyecto que subordine la economía a la vida es rápidamente etiquetado como “régimen”. No importa si garantiza derechos básicos, participación comunitaria o soberanía popular; importa que no obedezca al orden económico dominante. La dialéctica aquí es clara, lo propio se nombra como universal; lo ajeno, como amenaza.

La prensa no es ingenua en este proceso, tampoco neutral. Al reservar el término “régimen” para los “otros”, los incómodos, los disidentes y los que no se alinean, se oculta deliberadamente que el propio capitalismo opera bajo su propio régimen. Uno donde el poder económico condiciona al político, donde la desigualdad es estructural y donde la exclusión se administra con lenguaje técnico, indicadores macroeconómicos y sonrisas institucionales. Como advertía Pierre Bourdieu, “el poder simbólico es ese poder invisible que solo puede ejercerse con la complicidad de quienes no quieren saber que lo padecen”.

Quizá, entonces, el problema no sea la palabra “régimen”. Quizá el problema es que, cuando se usa con rigor, desnuda lo que muchos prefieren no nombrar; que toda sociedad vive bajo un régimen. Dejando claro que la pregunta real no debería ser si existe, sino, ¿a quién sirve? Demonizar el término no es análisis político, es propaganda. Cuando un medio abandona el análisis para proteger una línea editorial y económica, deja de informar y comienza con todas sus letras a condicionar el pensamiento de las partes con quien precisa tener un deber ético.

Me gusta esto:

Me gusta Cargando...
ShareSend
Previous Post

Más de 10,000 personas pierden acceso a placas solares tras cancelación de fondos federales

Next Post

Danzactiva inaugura sede en Cabo Rojo con enfoque artístico amplio e inclusivo

Redacción

Redacción

Next Post
Danzactiva inaugura sede en Cabo Rojo con enfoque artístico amplio e inclusivo

Danzactiva inaugura sede en Cabo Rojo con enfoque artístico amplio e inclusivo

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Conoce Nuestras Redes

Facebook Youtube Instagram

La Voz Digital PR TV

La Voz Empresarial
Cumbre Regional Comunitaria del Sur

Anuncie Con Nosotros
Email: publicidad@lavozdigitalpr.com
Tel. 787-341-7439

¿Quieres promocionar tu proyecto?

Haz Click AQUÍ

Y conoce todas las opciones disponibles

Comuníquese:

noticias@lavozdigitalpr.com

© 2025 –  Todos los derechos reservados lavozdigitalpr.com

Facebook Youtube Instagram
No Result
View All Result

© 2026 JNews - Premium WordPress news & magazine theme by Jegtheme.

%d