El 2026 plantea una oportunidad para las marcas y productos: convertirse en líder en el mercado. Aspirar a convertirse en una marca líder debe ser una meta estratégica para cualquier organización, marca, producto o servicio. Para lograrlo, o al menos encaminarse hacia ello, es fundamental definir tanto la marca como el público meta. Desde mi experiencia como relacionista, comparto a continuación algunos de los elementos que se deben tener claros.
Definir la identidad y la visión. Como señalé en otras columnas de opinión en este mismo espacio uno de los aspectos más importantes para establecer objetivos claros es conocer a cabalidad la identidad de la marca y su visión. Qué cosas la hacen diferente, cómo resuelve alguna situación o problema, o cómo facilita procesos claves para distinguir la empresa de otras en el mercado.
Desarrollar credibilidad y confianza. Otro elemento esencial para convertirse en una marca líder es construir relaciones basadas en la credibilidad. Ser claros, honestos y lograr una armonía entre lo que se dice y hace es vital para que los públicos confíen en la marca, producto o servicio lo que contribuye a posicionarse en el mercado. A esto se suma comunicar de forma empática, sensible y accesible, y más importante aún, saber escuchar lo que dicen de usted tanto a nivel interno como externo.
Elementos como la innovación y la transformación digital también juegan un rol esencial en el camino a convertirse en una marca líder. Cada vez son más las personas y empresas que utilizan la inteligencia artificial y, con ello, nuevas formas de innovar. Así que la tecnología juega un rol vital en este 2026. Identifique qué aspectos de los servicios que ofrece pueden beneficiarse con la tecnología e impleméntelos a la mayor brevedad.
La experiencia del cliente. La experiencia del cliente y la personalización de los servicios son cruciales para que su marca resalte. Mantener una relación directa con el público y que la experiencia sea placentera y personalizada es vital. Ese contacto humano es primordial y contribuye a que las personas se sientan especiales, atendidas y cuidadas.
Adaptarse a los cambios globales y asumir responsabilidad social. Otro aspecto a considerar es cómo los cambios globales inciden en la marca y su capacidad de adaptación. Esto incluye legislación, cambios en procesos y ajustes en la cadena de suministros. De igual forma, es importante considerar la responsabilidad social empresarial y cómo contribuir con las comunidades a las que ofrece servicios. Temas sociales, problemas ambientales y otros deben ser parte de la política pública de la empresa.
Este 2026 las marcas que actúen con propósito, credibilidad y sensibilidad tendrán mayores oportunidades de diferenciarse de su competencia. Conocer la marca, su esencia, la razón por la que fue creada y qué solución atiende son los primeros pasos para aspirar a distinguirse de los demás. Fomente un entorno donde la claridad, coherencia y capacidad de adaptación tengan un rol protagónico y verá como la combinación de los elementos contribuirá a su éxito.
