A tono con la solemnidad del pasado Viernes Santo, fecha de gran significado dentro de la tradición cristiana, los alcaldes de Arecibo, Carlos R. Ramírez Irizarry, y de Ponce, Marlese Sifre Rodríguez, participaron del evento ‘La Estampa Viviente’, celebrado en la Catedral San Felipe Apóstol, donde se conmemora la muerte de Jesucristo en la cruz. Esta edición marcó el trigésimo (30 mo) aniversario de esta tradición.
En un aparte, el alcalde destacó la labor de Rafael Colón, organizador de esta emotiva actividad, así como la de todos los voluntarios y colaboradores que hicieron posible esta trigésima edición, reflejando con gran respeto y compromiso el viacrucis de Jesús, junto a su Obispo, monseñor Alberto Figueroa Morales.
La actividad incluyó la predicación de las Siete Palabras, seguida de la Liturgia de la Pasión del Señor, el Santo Entierro y la tradicional representación de la Estampa Viviente. Por parte del Municipio de Arecibo, se brindó apoyo en los aspectos de tránsito y seguridad.
Por disposición de ley, los municipios cuentan con Oficinas de Base de Fe y Comunitarias, cuyas responsabilidades y facultades incluyen mejorar las condiciones de los grupos minoritarios, apoyar y asistir a organizaciones del tercer sector, identificar fondos federales disponibles, promover la cooperación y la participación ciudadana en los procesos gubernamentales, y velar por la igualdad de oportunidades en la provisión de asistencia social y económica.
Como principio fundamental, estas oficinas no pueden discriminar a ningún individuo ni negarle servicios o asistencia por razón de su religión, creencias religiosas o por negarse a participar en actividades de índole religiosa.
“Nuestra dinámica es ofrecer todos los servicios posibles dentro de las disposiciones que permite la ley, a los fines de contribuir a la labor de estos grupos”, finalizó Ramírez Irizarry.


