El Procurador del Veterano, Lcdo. Agustín Montañez Allman, expresó su más categórico y enérgico rechazo a la propuesta legislativa presentada por el representante Héctor Ferrer, la cual pretende eliminar la Oficina del Procurador del Veterano (OPV) para consolidarla junto a otras procuradurías, dentro de una oficina de derechos civiles en el Departamento de Justicia.
Expresó que bajo el pretexto de generar ahorros económicos, esta desacertada iniciativa ignora de manera alarmante el valor incalculable de nuestros veteranos, atropella su extenso historial de heroísmo y pretende desmantelar una estructura fiscalizadora creada expresamente para velar por los derechos de quienes lo entregaron todo por la libertad.
Como veterano y militar condecorado con la Medalla Estrella de Bronce por comandar una unidad en territorio activo durante la Guerra del Golfo Pérsico, Montañez Allman recibió esta propuesta como un duro golpe al corazón de la comunidad militar boricua.
«No se trata de una simple reorganización administrativa ni de una cifra en un presupuesto. Se trata de una afrenta directa a hombres y mujeres que arriesgaron y ofrecieron sus vidas en el campo de batalla. Esta procuraduría no es un lujo ni un gasto prescindible, sino un baluarte de defensa para quienes defendieron la democracia y un símbolo viviente de la gratitud de todo un pueblo», aseveró con contundencia el Procurador.
A su juicio, eliminar la Oficina del Procurador del Veterano representa un atentado flagrante contra un derecho legítimamente ganado por nuestros héroes.
Sentenció ek exfiscal que, la creación de esta entidad, fue el resultado de la gratitud de un país conmovido por el sacrificio supremo de sus hijos e hijas, quienes no dudaron en arriesgar sus vidas para salvaguardar nuestras libertades y liberar a pueblos del mundo oprimidos por la tiranía.
“Pretender diluir la atención especializada y prioritaria que merecen nuestros excombatientes dentro de una oficina genérica en el Departamento de Justicia, es traicionar el pacto sagrado que la sociedad puertorriqueña juró mantener con sus defensores”, adjudicó.
El Procurador resaltó que el historial del militar puertorriqueño en el campo de batalla es vasto, glorioso y está grabado con letras de oro en las páginas de la historia militar del mundo.
Desde la Primera y Segunda Guerra Mundial, pasando por la Guerra de Corea y Vietnam, hasta los conflictos modernos en el Golfo Pérsico, Irak y Afganistán, los militares de la isla han servido con una valentía incomparable.
Decenas de miles de puertorriqueños han portado el uniforme con orgullo, acumulando miles de Corazones Púrpura, Estrellas de Plata y la Medalla de Honor del Congreso —máxima distinción militar de la nación estadounidense—, demostrando que el coraje boricua no tiene límites cuando se trata de defender la justicia y la libertad.
“Entre esas incontables historias de heroísmo resalta la del insigne sargento de primera clase Jorge Otero Barreto, cariñosamente inmortalizado como el «Rambo Boricua», quien se convirtió en el soldado hispano más condecorado de la Guerra de Vietnam con 38 distintas distinciones militares, incluyendo cinco Medallas de Estrella de Bronce y cinco Corazones Púrpura. Su gesta, al igual que la de la legendaria unidad del 65 de Infantería —los «Borinqueneers»— y la de cada veterano que ha vestido el uniforme, no se puede medir en centavos ni subyugar a economías de escala. Reducir su legado a un mero renglón de consolidación gubernamental es una falta de respeto a su memoria y a las cicatrices que aún portan”, comentó de manera enfática.
El Procurador del Veterano hizo un llamado vehemente a la Asamblea Legislativa y al pueblo de Puerto Rico a cerrar filas en defensa de la OPV y de los más de 100,000 veteranos de la isla.
«Nuestros veteranos no empeñaron sus vidas a plazos ni condicionaron su valentía a límites presupuestarios. Por tanto, Puerto Rico tampoco puede regatear la protección de sus derechos. La Oficina del Procurador del Veterano se debe defender con el mismo patriotismo con el que nuestros héroes defendieron nuestra bandera en el frente de batalla», concluyó diciendo el Lcdo. Agustín Montañez Allman.

