Es una realidad la tendencia global de que medios impresos evolucionen a formatos totalmente digitales. La pasada semana El Nuevo Día y Primera Hora, dos de los periódicos de mayor circulación en el país, transformaron sus formatos a 100% digital. Luego de años de ir a las panaderías y otros establecimientos a comprar los periódicos para enterarse del acontecer en el país, desde el pasado 28 de septiembre, las personas solo accederán estos medios a través de sus formatos digitales. ¿Significa esto que eventualmente la impresión de periódicos llegará a su fin? En mi opinión, pienso que todavía hay espacio para continuar con la impresión de papel.
Al revisar la historia, la determinación de El Nuevo Día y Primera Hora se suma a otros medios que también transicionaron a plataformas digitales. Hace una década, en Europa, el diario The Independent se convirtió en el primer periódico que pasó de impreso a digital. Fue en marzo de 2016, cuando hicieron pública la determinación basada en el crecimiento de sus plataformas digitales, la baja en ventas y el alto costo de impresión.
El periódico Lloyd ‘s List, considerado uno de los más antiguos del mundo (1734) abandonó la versión impresa tras 279 años de publicación. Fue el 20 de diciembre de 2013, cuando se convirtió en un medio de comunicación 100% digital. Su determinación se basó en una investigación realizada la cual reflejó que el 97% de sus lectores prefería una versión de acceso digital sobre la impresa.
Tan reciente, como el pasado marzo 2026, el Diario Hoy y Más de El Salvador se movieron a formatos digitales en su totalidad como parte de una transformación estratégica. Con ello pusieron fin a 90 años de trayectoria en el periodismo salvadoreño. La compañía explicó que el cambio respondió a la evolución de los hábitos de consumo de información cada vez más orientados a plataformas digitales y dispositivos móviles.
A pesar de las razones expuestas por los diferentes medios relacionadas con sus transiciones a 100% digitales, en Puerto Rico, medios impresos como El Vocero, Metro y periódicos regionales, todavía ven una oportunidad en sus respectivas versiones impresas. Esto tras reconocer que hay un público que disfruta, apoya y necesita el papel.
Como relacionista reconozco que estos cambios sugieren nuevas estrategias para lograr el posicionamiento de los clientes. En un ambiente dominado por herramientas tecnológicas la falta de papel podría representar falta de permanencia. La falta de papel elimina la posibilidad de ver ese anuncio o esa noticia más de una vez. Limita el acceso a que otros también la vean. Esto crea la necesidad de implementar estrategias que fortalezcan la visibilidad en los públicos meta.
La velocidad y el acceso constante a la información también dificulta la visibilidad del mensaje a comunicar. Definitivamente, la creatividad debe ser la estrategia principal en cualquier esfuerzo a realizar. Mientras, se debe aprovechar la oportunidad que medios como El Vocero, Metro y periódicos regionales brindan para llevar el mensaje de las marcas en formato impreso.
