La puertorriqueña Melanie Valdés Reyes, conocida como “La Chica de las Alas”, se prepara para uno de los mayores retos de su trayectoria deportiva: recorrer la mayor distancia posible durante 12 horas utilizando su silla de ruedas de uso diario, en un intento por establecer una marca reconocida por Guinness World Records.
El desafío está pautado para el domingo, 13 de septiembre de 2026, en la pista atlética Marie Lande Mathieu Michel, en Levittown, Toa Baja, donde Valdés buscará convertir el esfuerzo deportivo en un mensaje de inclusión y motivación para las personas con diversidad funcional.
Su historia con el deporte comenzó luego de ser diagnosticada con epilepsia refractaria a los 19 años. En ese momento estudiaba Sonografía Médica y trabajaba como cajera en un supermercado, hasta que su condición comenzó a transformar distintos aspectos de su vida.
Con el paso del tiempo, los episodios asociados a su condición afectaron su movilidad y comenzó a utilizar una silla de ruedas. Como parte de las recomendaciones para mantenerse físicamente activa, incorporó el ejercicio a su rutina, dando paso posteriormente a su participación en carreras.
Lo que comenzó como una herramienta para mejorar su condición física se convirtió en una nueva meta personal. Valdés completó inicialmente una carrera 5K, luego avanzó a los 10K y posteriormente a los 21K. Su trayectoria también incluye la participación en el Lola Challenge Weekend, compuesto por carreras de 5K, 10K y 21K durante tres días consecutivos.
Uno de los momentos que marcó su trayectoria ocurrió al completar la exigente subida de la calle Norzagaray, en el Viejo San Juan. De experiencias como esa surgió el lema que ha convertido en parte de su mensaje: “Nunca pares de soñar”.
Ahora, Valdés busca llevar ese mensaje a un escenario de alcance internacional.
De acuerdo con información publicada sobre su preparación, el objetivo es superar una marca de 77 kilómetros y acercarse a los 88 kilómetros durante las 12 horas del desafío. Una característica particular del intento es que utilizará su silla de ruedas cotidiana y no una silla deportiva especializada.
Para Valdés, esa decisión forma parte del propósito de la iniciativa: demostrar que la actividad física y el establecimiento de metas personales no deben limitarse exclusivamente a atletas de alto rendimiento o a quienes tienen acceso a equipos especializados.
“Este récord es para todos”, ha expresado al explicar que busca inspirar a personas con diversidad funcional a mantenerse activas, desarrollar sus capacidades y perseguir sus propias metas.
Su preparación para el desafío ha trascendido Puerto Rico. En los últimos días, su historia ha recibido atención de medios fuera de la Isla, particularmente después de que decidiera hablar públicamente sobre la realidad de vivir con epilepsia mientras continúa preparándose para el intento de récord.
La trayectoria deportiva de Valdés tampoco comenzó con este desafío. Desde al menos 2023, medios puertorriqueños han reseñado su participación en carreras utilizando su silla de ruedas y su determinación por mantenerse activa a pesar de las dificultades de movilidad.
En 2024, su historia volvió a cobrar notoriedad por su participación en maratones y otros retos deportivos, siempre acompañada por el mensaje de que una condición física no necesariamente tiene que poner fin a las aspiraciones personales.
El intento del próximo 13 de septiembre representa ahora una nueva etapa. Más allá de la distancia que consiga recorrer, Valdés espera que el evento ayude a ampliar la conversación sobre el deporte adaptado y la inclusión de personas con diversidad funcional.
La atleta también aspira a que iniciativas de este tipo contribuyan a proyectar a Puerto Rico como un lugar donde los atletas adaptados puedan encontrar espacios para competir y desarrollar sus capacidades.
Con su característica imagen de alas y bajo el nombre de “La Chica de las Alas”, Valdés mantiene como eje de su proyecto el mismo mensaje que surgió mientras superaba sus primeros grandes retos deportivos: “Nunca pares de soñar”.

