Los remanentes de la tormenta tropical Dolly, convertidos ahora en una fuerte onda tropical, provocarán un deterioro de las condiciones del tiempo en Puerto Rico entre este domingo y el lunes, con aguaceros, tormentas eléctricas, ráfagas de viento y condiciones marítimas peligrosas.
El Servicio Nacional de Meteorología (SNM) en San Juan anticipó un patrón más húmedo, ventoso e inestable mientras el sistema atraviesa la región. Las principales amenazas serán las inundaciones urbanas, la actividad eléctrica y las ráfagas de viento. Aunque el potencial de inundaciones repentinas aisladas es menor, la agencia indicó que no puede descartarse.
Durante la mañana del domingo, las primeras lluvias asociadas al sistema comenzaron a sentirse en Vieques, Culebra y sectores del este de Puerto Rico, incluyendo Fajardo y Ceiba. Se espera que la actividad de lluvia y tronadas continúe extendiéndose sobre el resto de la Isla a medida que avance el sistema.
Los pronósticos iniciales contemplaban acumulaciones generalizadas de entre una y tres pulgadas de lluvia, con cantidades localmente superiores, particularmente en sectores del este de Puerto Rico. La repetición de aguaceros sobre las mismas zonas podría aumentar la escorrentía y provocar inundaciones en áreas urbanas, carreteras y lugares con problemas de drenaje.
El SNM indicó que el periodo de tiempo inestable continuará durante la noche del domingo y el lunes debido a la humedad tropical que permanecerá sobre la región.
Condiciones marítimas se tornan peligrosas
El deterioro también se extenderá a las aguas regionales. El pronóstico marítimo actualizado del SNM establece que en aguas del Atlántico se esperan este domingo vientos de entre 15 y 20 nudos, con ráfagas que podrían alcanzar los 30 nudos, mientras el oleaje podría fluctuar entre seis y nueve pies, ocasionalmente alcanzando los 11 pies.
Para la noche, las ráfagas podrían alcanzar los 35 nudos en algunas aguas. Para el lunes se anticipa que el oleaje disminuya gradualmente a entre cinco y siete pies, aunque algunas olas podrían alcanzar nueve pies.
Ante este escenario, permanecen vigentes advertencias para pequeñas embarcaciones en varias aguas de Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses. También existe un riesgo elevado de corrientes marinas peligrosas en sectores costeros, particularmente en playas expuestas al norte y este.
Las autoridades recomiendan asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, reconsiderar actividades marítimas y al aire libre y mantenerse atentos a cambios rápidos en las condiciones meteorológicas.
Sistema podría traer alivio limitado a la sequía
Las lluvias ocurren en momentos en que una parte considerable de Puerto Rico atraviesa condiciones de sequía. Recientemente, el gobierno federal emitió una declaración de desastre por sequía que incluye a 26 municipios, permitiendo que agricultores afectados puedan acceder a determinados programas de asistencia.
Sin embargo, aunque las precipitaciones asociadas a Dolly podrían representar un alivio temporal para algunas zonas, el SNM ha advertido que no se espera que este evento sea suficiente para poner fin a la sequía que afecta a la Isla.
Dolly se había formado como tormenta tropical sobre el Atlántico, pero perdió su circulación organizada el viernes y fue degradada a onda tropical. A pesar de perder la clasificación de ciclón tropical, el sistema conservó suficiente humedad e inestabilidad para producir condiciones adversas a su paso por el noreste del Caribe.
El Servicio Nacional de Meteorología continuará vigilando la evolución del sistema y recomendó a residentes y visitantes mantenerse pendientes de los boletines oficiales durante el domingo y el lunes, especialmente ante la posibilidad de inundaciones, tormentas eléctricas, ráfagas fuertes y condiciones marítimas peligrosas.

