Ante la inestabilidad del sistema eléctrico y el impacto que esto puede tener sobre servicios indispensables para las comunidades, la Iniciativa de Resiliencia Energética Comunitaria (CERI, por sus siglas en inglés) continúa fortaleciendo la capacidad de negocios y organizaciones sin fines de lucro para mantener sus operaciones durante y después de eventos de emergencia.
Impulsada por Global Energy Alliance for People and the Planet (GEAPP) y administrada en Puerto Rico por la Fundación Comunitaria de Puerto Rico (FCPR), CERI ofrece un modelo de acceso a capital que combina subsidios otorgados por la FCPR y financiamiento a través de Banco Popular para negocios esenciales y organizaciones sin fines de lucro, con el propósito de facilitar la instalación de sistemas de energía solar y almacenamiento.
A junio de 2026, CERI ha completado la instalación de seis proyectos en los municipios de Utuado, Cidra, Gurabo, Hatillo, San Juan y Peñuelas. En conjunto, estos proyectos representan una inversión de $376,895.70. Los sistemas instalados suman 92.38 kW de capacidad solar y 236.94 kWh de almacenamiento en baterías.
“Los primeros proyectos completados demuestran cómo la resiliencia energética puede traducirse en continuidad de servicios concretos. En Cidra, por ejemplo, el sistema instaladoen Colmado Santos contribuye a mantener el acceso a alimentos, artículos esenciales para el hogar y servicios básicos durante interrupciones eléctricas. En San Juan y Peñuelas, los sistemas instalados en organizaciones que ofrecen servicios de salud mental apoyan la continuidad de atención y servicios psicosociales para poblaciones vulnerables”, expresó la Lcda. Vivian I. Neptune Rivera, presidenta y CEO de la FCPR.
Los proyectos respaldados corresponden a negocios y organizaciones que cumplen funciones importantes para sus comunidades, incluyendo servicios de alimentación, salud, salud mental, construcción e infraestructura. Entre ellos se encuentran Panadería Mameyes en Utuado, Colmado Santos en Cidra, D’Math Group en Gurabo, Clínica Oral y Maxilofacial en Hatillo, el Centro de Desarrollo Psicoorganizacional y Psicoeducativo en San Juan y Transforma Family Group Therapy en Peñuelas.
“Los resultados alcanzados hasta el momento reflejan el potencial de CERI para apoyar a establecimientos que cumplen una función esencial en sus comunidades. La iniciativa busca continuar ampliando este impacto y por esto exhortamos a negocios y organizaciones sin fines de lucro que entiendan que sus servicios son fundamentales durante una emergencia a solicitar esta ayuda. La meta es que más instalaciones esenciales puedan contar con una fuente de energía alterna antes de que ocurra la próxima interrupción, protegiendo no solo sus operaciones, sino también a las personas y comunidades que dependen de sus servicios”, añadió Neptune Rivera.
Para efectos del programa CERI, una instalación crítica es un negocio u organización sin fines de lucro que brinda servicios sociales o económicos esenciales y cuya operación adquiere particular importancia durante y después de una emergencia. “El programa CERI no se limita a una lista de industrias tradicionales. La iniciativa evalúa el rol que una instalación desempeña en su comunidad y la importancia de que sus servicios puedan continuar durante una emergencia”, indicó Alison Mason, oficial de programa de energía en la FCPR.
Entre los principales criterios de elegibilidad para solicitar al programa se encuentran:
Para conocer más sobre CERI, los criterios de elegibilidad y el proceso para solicitar, los interesados deben visitarwww.fcpr.org/ceri.
