Ante el aumento de las temperaturas y los eventos de calor extremo que enfrenta Puerto Rico, la senadora por acumulación Ada Álvarez Conde radicó la Resolución Conjunta del Senado 200 para que el calor extremo pueda ser reconocido y consignado como causal de muerte en los certificados de defunción en Puerto Rico.
“Para atender una crisis primero tenemos que poder identificarla y medirla. Si una persona fallece como consecuencia del calor extremo, nuestro gobierno debe tener la capacidad de reconocerlo. Contar con datos más precisos sobre estas muertes nos permitirá conocer la verdadera magnitud del problema, identificar las poblaciones más vulnerables y desarrollar mejores políticas públicas de prevención”, expresó Álvarez Conde.
La senadora recordó que esta no es la primera iniciativa que presenta para atender los efectos de las altas temperaturas. Mediante la Resolución Conjunta del Senado 52 radicada en mayo del año pasado, buscaba que el Departamento Educación hiciera un plan para el acondicionamiento de los planteles por el calor, mientras que la Resolución Conjunta del Senado 53, buscaba permitir el uso de uniforme alternativo. En temas relacionados al agua, ha radicado varias medias, entre ellas investigaciones sobre plantas de filtración en el norte, así como las descargas en el área de Condado. En el caso de preservar agua el Proyecto del Senado 633, en casos de emergencia se busca que riego realizado por el gobierno no se haga con agua potable. Sin embargo, estas iniciativas no prosperaron durante el trámite legislativo.
“Cada verano sentimos temperaturas más intensas, pero seguimos tratando el calor extremo como si fuera solamente una incomodidad. Es un asunto de salud pública, de seguridad ocupacional y de protección de nuestras poblaciones más vulnerables. No podemos esperar a contar las muertes para entonces reaccionar”, sostuvo la legisladora.
Álvarez Conde también señaló que Puerto Rico continúa pendiente de la aprobación e implantación delPlan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático, requerido por ley y que contiene recomendaciones dirigidas precisamente a preparar al País ante los efectos del cambio climático. Radicó la resolución concurrente 7, para la aprobación para el cumplimiento del plan conforme a la Ley Núm. 33 del 2019 para esos fines, se aprobó en el Senado en Plan tardíamente, pero ha muerto en la Cámara de Representantes.
“Muchas de las recomendaciones que necesitamos ya han sido estudiadas. Lo que falta es convertirlas en acción. Existe una obligación legal que no puede continuar posponiéndose. Hacemos un llamado a que se complete y se ponga en vigor el Plan de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático de Puerto Rico. Se está incumpliendo con la ley e ignorando a los expertos. El calor extremo, la sequía, los efectos de ignorar al ambiente ya están aquí y nuestra respuesta gubernamental tiene que estar a la altura de esa realidad. ¿Van a seguir ignorándolo? Esa es la pregunta”, concluyó Álvarez Conde.

