La fiebre de la FIFA, por sus siglas en francés, impacta a todos, en especial a las marcas quienes durante meses se preparan para ser parte de la conversación que genera uno de los encuentros deportivos más importantes del mundo. Considerado como un espacio relevante y poderoso, las marcas invierten millones con el fin de conectar con sus públicos, generar conversación y alcanzar nuevos mercados.
Se estima en miles de millones las interacciones y visualizaciones a través de las transmisiones televisivas, plataformas digitales y redes sociales, lo que convierte la Copa Mundial en una oportunidad única para que empresas conecten con audiencias de diferentes culturas, edades y mercados. En mi opinión como relacionista, toda marca puede aprovechar el espacio para unirse a la conversación.
En este 2026, Coca-Cola, Visa, Adidas, Hyundai-Kia, Qatar Airways y Lenovo son algunas de las marcas asociadas a la FIFA por lo cual su presencia se hizo sentir. Otras marcas con mayor impacto incluyen a Adidas, Nike y Puma quienes se convirtieron en auspiciadores de jugadores y equipos.
Cuando hablamos de marca también incluimos a los jugadores. Algunos de los jugadores con mayor exposición mediática y social son: Lionel Messi de Argentina, Cristiano Ronaldo de Portugal, Kylian Mbappé de Francia, Neymar de Brazil y Lamine Yamal de España. La enorme exposición mediática y digital convierte a los jugadores en embajadores ideales para empresas que buscan asociar sus valores con el liderazgo, la disciplina, el talento y la excelencia deportiva.
Otra marca que puso a prueba su creatividad fue Ikea. Mediante el uso de sus productos como cojines, lámparas y muebles, recreó piezas visuales de las banderas de 18 selecciones participantes. Un ejemplo de cómo su marca conecta con cada selección y país. Mientras, Budweiser apeló a la nostalgia con una edición limitada que recorre 40 años de historia: el Anniversary Pack, el cual reúne 11 diseños inspirados en los torneos entre 1986 y 2026.
A mi juicio, el verdadero éxito de las campañas descritas es la capacidad de transformar un auspicio o una oportunidad en una experiencia memorable y en conversaciones que trasciendan el torneo. La Copa Mundial representa una de las plataformas de comunicación más poderosas para construir reputación y posicionamiento. Desde el punto de vista de las relaciones públicas la capacidad de construir historias que conecten, promuevan conversación y fortalezcan la reputación de la marca es la clave para el éxito. Lograr crear experiencias auténticas y memorables hará que las mismas se recuerden más que cualquier anuncio. Es precisamente ahí donde está la diferencia entre la publicidad y las relaciones públicas.
La FIFA va más allá de ser una competencia deportiva mundial. Es una plataforma global de comunicación, consumo, turismo y comercio electrónico, entre otros. Si es usted dueño de un negocio le invito a poner en marcha su creatividad así como las estrategias y tácticas de relaciones públicas para que también se una a la fiebre de la FIFA y genere conversación en beneficio de su marca.

