Ante la acelerada erosión de las costas puertorriqueñas, el aumento del nivel del mar, la pérdida de playas, la destrucción de ecosistemas costeros y el debilitamiento de las protecciones ambientales, organizaciones comunitarias, ambientales, profesionales y educativas de todo Puerto Rico convocan una rueda de prensa para denunciar el estado de emergencia que enfrentan las costas del país y exigir acción inmediata del Gobierno de Puerto Rico.
La actividad se llevará a cabo el martes, 9 de junio de 2026, a las 10:00 a.m. en la Plaza Pública de Rincón, y reunirá representantes de organizaciones que durante años han documentado y enfrentado proyectos que amenazan el patrimonio natural costero de Puerto Rico.
Las organizaciones participantes exigirán una moratoria inmediata a la aprobación y construcción de nuevos proyectos en la zona costera, mientras se realiza una evaluación científica integral de los impactos acumulativos de la erosión y el desarrollo desmedido en las costas del archipiélago.
Asimismo, denunciarán los efectos del Proyecto de la Cámara 25 (PC 25), medida legislativa que alteraría la definición y delimitación de la Zona Marítimo Terrestre (ZMT), reduciendo las protecciones existentes precisamente cuando Puerto Rico enfrenta una de las mayores amenazas de erosión costera de su historia.
“Puerto Rico está perdiendo playas, dunas, humedales y barreras naturales que protegen nuestras comunidades. Sin embargo, en lugar de fortalecer las protecciones costeras, se promueven medidas que facilitan el desarrollo en áreas cada vez más vulnerables. Es una receta para profundizar la destrucción ambiental y aumentar los riesgos para las futuras generaciones”, expresaron las organizaciones convocantes.
Los grupos señalan que la erosión costera ya afecta comunidades desde Rincón hasta Loíza, Isabela, Arecibo, Camuy, Aguadilla, Salinas y Vieques, provocando pérdida de terreno, daños a infraestructura pública y privada, degradación de hábitats críticos y mayores costos económicos para el país.
Advertencia de expertos
“El Proyecto de la Cámara 25 representa un retroceso en la protección de nuestras costas, pues reduce la zona marítimo-terrestre, ignora la realidad del cambio climático y expone a las comunidades a mayores riesgos. Los hallazgos de este análisis estiman pérdidas de hasta 45 metros de playa en Los Almendros de Rincón y 371 metros en Las Dunas de Isabela, a la vez que debilitan la protección de ecosistemas y bienes de dominio público que son patrimonio de todo Puerto Rico.”
– Pedro M. Cardona Roig, Urbanista
Educación y defensa de las playas públicas
“En consonancia con la política pública y con la Constitución del país, el magisterio, tanto del sistema público como privado, tiene la responsabilidad de integrar temas educativos relacionados con los problemas ambientales especialmente de nuestras costas. La consigna que las playas son del pueblo no es un estribillo más, sino la afirmación inequívoca de su defensa y conservación ante el ataque de los gobiernos de varilla y cemento. El magisterio, como sus organizaciones sindicales, debemos trabajar hacia esa iniciativa.”
– Federación de Maestros de Puerto Rico
Un reclamo que se extiende por todo Puerto Rico
El llamado a una moratoria también ha sido respaldado por organizaciones comunitarias de la costa norte que enfrentan amenazas similares.
El Grupo Comunitario Campamento Dunas de Camuy denunció recientemente proyectos que impactan áreas costeras sensibles y reclamó la paralización de obras que afectan ecosistemas del litoral, además de exigir un deslinde nacional libre de influencias políticas y fundamentado en criterios científicos. La organización se ha unido al reclamo de detener nuevas construcciones en la costa mientras se protege adecuadamente el patrimonio natural del país.
“Rescate del Camino El Faro se une al reclamo por una moratoria en construcciones en la zona costera. No podemos olvidar que la costa y el clima son fenómenos cambiantes y que por tal razón tenemos que defender los bienes públicos y la ZMT atemperando el cambio costero con nuevos deslindes que cumplan con el Reglamento del DRNA 4860 y con el artículo 421 del Código Civil de PR:
Las cosas comunes son aquellas cuya propiedad no pertenece a nadie en particular (no tiene dueño privado) y en las cuales todas las personas tienen libre uso, en conformidad con su propia naturaleza: tales son el aire, las aguas pluviales, el mar y sus riberas.”
— Maritza Caro, Rescate del Camino El Faro
“Nosotros en el Campamento Cemí, le exigimos al gobierno que cese todo tipo de construcción en la Zona
Marítimo Terrestre, antes de que nos destruyan el atractivo más grande de nuestro pueblo.”
— Gabriel Cruz, Campamento Cemí
Declaraciones de organizaciones participantes
“Lamentablemente, Rincón se ha convertido en un ejemplo emblemático de los impactos de la erosión costera, con estructuras colapsadas, infraestructura dañada y edificaciones abandonadas a lo largo de nuestras playas. Resulta difícil comprender cómo la política pública continúa promoviendo esquemas de desarrollo costero cada vez más permisivos sin tomar en cuenta la evidencia científica disponible. Construir el futuro económico de Puerto Rico sobre una costa que está desapareciendo no es una estrategia sostenible. El País necesita detenerse, evaluar el rumbo que está tomando y adoptar una visión de largo plazo basada en la ciencia, la resiliencia y la protección de los recursos naturales que sostienen nuestra economía, nuestra cultura y nuestra calidad de vida.”
– Steve Tamar, Vicepresidente, Surfrider Foundation Rincón Chapter
“El fortalecimiento de las comunidades es muy importante para lograr los cambios que queremos. El pueblo salva al pueblo.”
-Ivan Radinson Caraballo, Campamento Carey
“La Reserva Marina Tres Palmas y las costas de Rincón son ejemplos claros de lo que está ocurriendo en todo Puerto Rico. Las playas están retrocediendo, los ecosistemas están bajo presión y los impactos del cambio climático son cada vez más evidentes. No tiene sentido reducir las protecciones costeras precisamente cuando la evidencia científica nos exige fortalecerlas. Defender nuestras costas es defender nuestras comunidades, nuestra biodiversidad y nuestro patrimonio colectivo.”
– Ramón Díaz Zambrana, Vicepresidente, Amigos de Tres Palmas
“Las costas de Puerto Rico enfrentan una emergencia real. Lo vemos en Rincón, en Isabela, en Loíza, en Camuy y en comunidades alrededor de toda la isla. Mientras las playas desaparecen y las marejadas alcanzan áreas donde antes no llegaban, se pretende debilitar la definición de la Zona Marítimo Terrestre y facilitar más desarrollo en zonas vulnerables. El país necesita liderazgo responsable, planificación basada en evidencia científica y una moratoria que permita detener el deterioro antes de que los daños sean irreversibles.”
– Carola Acum, Portavoz, Coalición Paseo Responsable
“Nuestra pequeña isla no aguanta más cemento, ni brea, en su preciada y valiosa costa. Es hora de poner un paro, analizar hacia dónde vamos como territorio caribeño, y comenzar a valorar esta maravillosa naturaleza costera en su estado Natural.” -Annette Blasini, 7colindantes
Reclamos de las organizaciones convocantes
Las organizaciones participantes exigen:
* Una moratoria inmediata a la aprobación y construcción de nuevos proyectos en las costas de Puerto Rico.
* El rechazo del Proyecto de la Cámara 25.
* La definición correcta de la Zona Marítimo Terrestre basada en ciencia y estudios.
* La realización de un deslinde nacional actualizado e independiente.
* Mayor fiscalización y transparencia en los procesos de permisos y construcción costera.
* La protección de playas, dunas, humedales, manglares, arrecifes y demás ecosistemas costeros. * La adopción de políticas públicas que prioricen salvaguardar la naturaleza y las costas para el disfrute de todos.
* La protección permanente del acceso público a las playas de Puerto Rico.
Convocatoria a la ciudadanía
Las organizaciones hacen un llamado a la ciudadanía, medios de comunicación, líderes comunitarios, sectores académicos y profesionales a unirse a este esfuerzo para proteger uno de los recursos más importantes del país.
Las playas, costas y recursos naturales de Puerto Rico constituyen patrimonio público y una primera línea de defensa frente a los eventos atmosféricos, tormentas, y huracanes. Su protección no es únicamente una causa ambiental; es una necesidad social, económica y de seguridad pública para las generaciones presentes y futuras.
