Como antesala a su debut en el Coliseo de Puerto Rico, el baterista puertorriqueño Josean Orta, integrante de la banda Fit for an Autopsy, celebró su primer taller de batería en La Caverna, en Santurce, donde compartió técnicas, influencias y experiencias acumuladas durante más de 20 años de trayectoria en la escena metalera internacional.
“A mí siempre me dijeron que tocando rock y metal me moriría de hambre, y aquí estoy haciendo realidad mi proyecto. Nunca te rindas: ese es el mensaje que le quiero llevar a los fanáticos de la batería, de la música, del rock, del metal y a las personas creativas de todas la edades”, expresó Orta, quien subirá a la tarima del Coliseo el próximo 20 de mayo en un intenso espectáculo metalero.
El baterista habló este domingo ante un auditorio agotado sobre sus experiencias de giras alrededor del mundo representando a Puerto Rico en un género musical históricamente marginado y tras una exitosa carrera de 14 años en Fit for an Autopsy.
La banda, contó Orta, ha acumulado una fanaticada internacional dedicada y agotado entradas en Norteamérica, Europa, Asia y Australia. Además, el músico ha tocado ante públicos de hasta 280,000 personas en algunos de los festivales más importantes del metal a nivel mundial, como el Hellfest, en Francia, y el Wacken Open Air, en Alemania.
El músico, natural de Trujillo Alto, ahora se prepara para cumplir su sueño de tocar por primera ocasión en el escenario del Coliseo y llevar al público boricua una función de alto voltaje junto a otras dos bandas de renombre internacional: Lamb of God y In Flames.
Durante la clínica, el artista ilustró algunos de los métodos y ritmos de la batería más populares en la “música extrema”, que abarca géneros y subgéneros desde el “heavy metal”, hasta el “hardcore” y el “punk”.
Entre ellos, enseñó sus estrategias para perfeccionar la técnica conocida como doble bombo, una configuración en la batería que permite tocar notas rápidas y continuas con los pies. Además, educó acerca de sus tácticas para intensificar los “blast beats”, una técnica de percusión extrema que se caracteriza por una ráfaga rápida e implacable de notas.
Pese a su maestría en la batería, el artista relató que nunca perteneció a una academia de música luego de recibir su primera batería, a los 14 años, como regalo de sus padres. Más bien, su escuela fue aprenderse los discos de los artistas del rock & roll clásico que lo precedieron, como Little Richard, Elvis Presley y The Rolling Stones.
“Yo soy un fanático de la música y he comprado discos toda mi vida, de todos los estilos posibles. Siempre he estado obsesionado con aprender y mi escuela, genuinamente, fue tratar de imitar esos discos, tratar de imitar esos sonidos, aunque estuviera mal”, narró Orta.
El baterista aseguró que varias de sus influencias también provienen de la música tropical, pues estudiar la salsa y la percusión latina le ha permitido aprender a tener un mejor control y dinámica de la batería. Algunas de sus fuentes de inspiración son los salseros Cheo Feliciano, Ray Barretto y Tito Puente, mencionó el metalero.
“Mientras fui creciendo, me fui enamorando de lo más extremo, pero yo crecí aquí en Puerto Rico y, definitivamente, hay bastante influencia latina y tropical en mi ejecución en la batería”, comentó Orta, quien también pertenece a las bandas locales Tropiezo y Omnifariam.


