Es una realidad innegable que el gobierno de Jenniffer González, desde inicios de su mandato, está vinculado a diferentes escándalos. Estos incluyen investigaciones a quien fue su mano derecha en la campaña política y quien continúa a su lado como secretario de la gobernación, Francisco Domenech, así como a otros funcionarios de su gabinete. Lamentablemente y para desgracia del país, estos escándalos silencian los verdaderos problemas que enfrentan los puertorriqueños.
Feminicidios, asesinatos, problemas de salud mental en adultos y jóvenes así como un aumento en la canasta básica de alimentos son algunas de las situaciones que afectan al país y que están en silencio debido a escándalos de la primera mandataria y su equipo de trabajo. Puerto Rico se encuentra secuestrado por las primeras planas que reseñan la dimisión de altos funcionarios como la exsecretaria de la Vivienda Ciary Pérez Peña, quien renunció en medio de cuestionamientos de irregularidades en un centro de inspección de vehículos de motor el cual estuvo bajo su nombre. Puerto Rico se encuentra secuestrado entre primeras planas y anuncios que a pesar de ventilarlos como dicen los puertorriqueños “con bombos y platillos” terminan sin ejecutarse como la cancelación del contrato de Luma y la reforma contributiva.
Desde el punto de vista de relaciones públicas, a mi juicio, el gobierno está inmerso en una crisis de imagen y credibilidad que cada día se lacera más. Escenario que se agudiza con la guerra entre el presidente del Senado Thomas Rivera Schatz y la gobernadora así como la fiscalización por parte de líderes del Partido Popular Democrático. En mi opinión le costará un gran esfuerzo a la gobernadora y al gobierno recuperarse de la crisis de reputación en la que se encuentra.
Esto se agudiza con la percepción de la ciudadanía de que nadie les escucha, atiende o resuelve sus problemas. Problemas que afectan los presupuestos familiares y la salud física así como emocional de los ciudadanos. El Observatorio de Equidad de Género entre el 1 de enero y el 30 de abril de 2026, registró al menos 17 feminicidios, 32 intentos de feminicidio y 61 casos de mujeres y menores desaparecidas (acumulados desde 2020) en Puerto Rico.
Otros datos reflejan que en Puerto Rico, 1 de cada 5 niños y adolescentes padece algún problema de salud mental y se estima que el 19.5% de los jóvenes padece de problemas de depresión, según cifras de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción. Mientras, una nota de prensa publicada por un rotativo del país reseñó que en este momento, la guerra en Irán, sumado a la inflación, colocó el costo de la canasta promedio en unos $181 cada mes.
Los problemas de los puertorriqueños necesitan acciones urgentes y tienen que escucharse por encima de escándalos de investigaciones de aquellos que se suponen son las personas con las mejores credenciales para dirigir el país. Es hora de levantar la voz para que el bienestar del país sea la primera plana.
