La representante del Distrito 18, Odalys González González, levantó la voz ante la marcada ausencia de centros de rehabilitación integral en la región oeste, una situación que desde la perspectiva de política pública y equidad en salud representa una brecha real en el acceso a servicios esenciales para cientos de familias.
La legisladora explicó que esta carencia afecta directamente a niños con condiciones del desarrollo, adultos que han enfrentado eventos neurológicos y personas con diversidad funcional que requieren terapias continuas. En muchos casos, las familias se ven obligadas a viajar varias veces por semana por más de una hora para recibir servicios, reorganizar sus rutinas laborales y escolares, o incluso interrumpir tratamientos por falta de acceso cercano.
“Como representante del Distrito 18, veo de primera mano cómo esta falta de servicios impacta a nuestras comunidades. Este reclamo nace de lo que escucho todos los días en Aguada, Añasco, Rincón y Moca y pueblos vecinos: madres, padres y cuidadores agotados por la carretera, y participantes que no pueden esperar. Eso no es justo. Mi responsabilidad es llevar esa realidad donde se toman las decisiones y trabajar para que tengamos soluciones reales en el oeste”, expresó González González.
Como parte de esa gestión, la representante participó junto al presidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, Carlos “Johnny Méndez y el representante Eddie Charbonier en una reunión de trabajo con Nilda Pérez, directora ejecutiva de SER de Puerto Rico, con el objetivo de explorar alternativas concretas para establecer un centro de rehabilitación en la región oeste.
Durante el encuentro se acordó iniciar un proceso de evaluación de posibles espacios, analizar modelos operacionales y establecer una mesa de trabajo intersectorial que permita adelantar la viabilidad del proyecto y acercar estos servicios especializados a comunidades que hoy carecen de ellos.
González González reiteró que esta gestión no se limita a una conversación inicial, sino que marca el comienzo de un compromiso concreto para transformar un reclamo histórico del oeste en un proyecto tangible, encaminado a garantizar mayor equidad territorial en salud y mejorar la calidad de vida de cientos de familias del Distrito 18 y la región.

