La fundación sin fines de lucro Club Pirú anunció oficialmente su lanzamiento como una de las primeras organizaciones en Puerto Rico dedicadas apoyar creadores en las industrias de cine, televisión, animación, videojuegos y música. Como parte de su misión la organización busca empoderar a creadores puertorriqueños y latinoamericanos mediante educación, recursos y oportunidades, a la vez que enfrenta uno de los mayores retos de la región: el acceso a financiamiento y distribución para proyectos independientes.
“Nuestra meta es proveer la estructura y el apoyo necesario para que los creadores puedan enfocarse en lo que hacen mejor: contar historias que resuenan a nivel global, ya que actualmente los creadores independientes muchas veces tienen las ideas pero no el acceso al financiamiento o la distribución”, expresó la Vicepresidenta y Co-Fundadora de Club Pirú, Elena Montijo.
Según Audrey De León, directora de operaciones de la entidad, no solo pretende apoyar artistas, sino que busca desarrollar una infraestructura sostenible capaz de generar empleos, atraer inversión externa y profesionalizar el ecosistema creativo local. “La operación, capacitación y el acceso a redes son esenciales si queremos crecer una economía creativa verdaderamente sostenible en la isla”, afirmó.
El equipo directivo está compuesto por profesionales con trayectoria en producción audiovisual, gestión cultural, derecho corporativo y desarrollo comunitario. Esta diversidad de perfiles sugiere una visión integral del sector creativo como motor económico, más allá de su dimensión artística o cultural.
Además, Club Pirú ha constituido un Consejo Asesor con miembros internacionales provenientes de empresas como Pixar, Marvel y Warner Brothers, así como representantes del mundo empresarial, científico y tecnológico. Esta red de aliados busca ampliar las oportunidades de colaboración y visibilidad para creadores locales en mercados globales.
La fundación también aspira a posicionar a Puerto Rico como un nodo estratégico para la producción de contenido en el Caribe y América Latina, aprovechando tanto su talento humano como su conexión cultural y geográfica con Estados Unidos y la región.
A través de su modelo, Club Pirú se suma a un creciente interés por las economías creativas como vía para diversificar el desarrollo económico en contextos insulares. Su enfoque combina acompañamiento profesional, alianzas estratégicas y gestión comunitaria para fortalecer una industria que, según diversos estudios, tiene un alto potencial de crecimiento e impacto social.

